18 de mayo de 2026
Por qué empezamos por el centro
Toda obra empieza con un punto. Pensar el centro es pensar la intención.
Toda obra empieza con un punto.
Antes de cualquier trazo, de cualquier color, hay un acto mínimo y absoluto: elegir dónde va el centro. En la geometría sagrada el centro es la pregunta. Es el eje sobre el que todo lo demás se organiza.
El compás
El compás es la única herramienta que respeta el centro. Pivotea, gira, devuelve círculos perfectos. La forma circular no se dibuja, se descubre.
Capas
Una vez fijado el eje, las capas suben. Geometría, color, sombra, brillo. Cada capa necesita secar antes de la siguiente. No hay forma de acelerar el proceso sin romper la pieza.
Pintar un mandala enseña a esperar.
Volvé en unos días. Pronto subimos el segundo capítulo, sobre la elección de la paleta.